Historia de éxito

Jóvenes y mujeres de Santa Bárbara le apuestan al emprendedurismo sostenible y artesanal con sombreros de junco pintados a mano

Jovenes y mujeres emprendedoras de Santa Barbará.

Son piezas únicas que surgen de la producción artesanal local, con un valor agregado que son las llamativas pinturas elaboradas a mano.

Santa Bárbara. Cuatro horas diarias, durante varias semanas, han dedicado para reforzar sus habilidades ante una de las expresiones más antiguas de las bellas artes; la pintura. Esta pasión por la representación gráfica ha culminado en un exitoso emprendimiento local.

Los involucrados son originarios de Azacualpa, San Antonio y San Pedro Zacapa, en Santa Bárbara, personas que buscan continuar un legado de la pintura y los sombreros propio de la zona, los que son decorados con figuras de la flora y fauna nativa.

La iniciativa se ha implementado en el marco del proyecto Fortalecimiento de Espacios Seguros y Amigables, Reimaginando la Educación en Honduras que implementa Save te Children con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia- UNICEF, y la Agencia de Cooperación Internacional de Corea-KOICA. Además la Oficina Municipal de la Mujer. 



Karla Antonieta Pacheco, secretaria de la Red de Mujeres de Zacapa, manifestó que luego de ser invitada a participar en este proyecto ha logrado emprender. «A mí me gusta dibujar y pintar, y también emprender, por lo que dedico a este trabajo de 2 a 3 horas al día,  dependiendo de mis quehaceres domésticos», agregó.

De acuerdo con la beneficiada, el aporte de capital semilla que se  les  otorgó es lo que permitió recibir la formación y a la vez impulsar el emprendedurismo con este producto local, que son los sombreros.

Para alcanzar este importante logro los participantes primero trabajaron sus bocetos sobre papel, luego en un sombrero rústico y por último en sombrero planchado, ya que el producto final es puesto a la venta, el cual se ha convertido en una fuente de ingreso para los involucrados.

Historia de éxito

Lanzan proyecto de formación en repostería para crear emprendimientos dulces en Puerto Lempira, Gracias a Dios, Honduras

Adolescentes y madres de escasos recursos o violentadas y abandonadas con sus niñas y niños serán formadas a través del proyecto “Habilidad para la Vida, en Emprendedurismo a Jóvenes y Mujeres de Puerto Lempira”.

Esta iniciativa es promovida por Save the Children con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia- UNICEF y la Agencia de Cooperación Internacional de Corea-KOICA con la finalidad de generar espacios de empleo e ingresos a sus beneficiarias.

Una importante oportunidad de formación y emprendedurismo inicia en Puerto Lempira, Gracias a Dios. Se trata de un proyecto de formación en reposterÌa dirigido a un grupo de jóvenes y madres de escasos recursos o violentadas y abandonadas con sus niñas y niños.

Con esta iniciativa, lo que se busca es mejorar la capacidad de los participantes en el rubro de la gastronomía a través de la preparación de platillos dulces que puedan ser comercializados de manera local. 

Y es que además de la formación para la preparación de productos de reposterÌa también se les instruir· para la conformación de microempresas que les ayuden a generar ingresos para su sostenimiento.

El proyecto es denominado “Habilidad para la Vida, en Emprendedurismo a Jóvenes y Mujeres de Puerto Lempira” y como plan piloto involucrar· a participantes del casco urbano, para luego extenderse hacia otras zonas del municipio.

Por ello, en un primer momento han sido seleccionados 20 beneficiarios que recibirán la formación de manera gratuita, asÌ como los materiales para los talleres formativos, quienes asumen el compromiso de compartir los conocimientos con sus familiares cercanos o vecinos para emprender.

Esta iniciativa se lleva a cabo en el marco del proyecto Fortalecimiento de Espacios Educativos Seguros y Amigables, Reimaginando la Educación en Honduras impulsado por Save the Children, con el apoyo de UNICEF/ KOICA. Además, con el acompañamiento de la Red de Mujeres y la Oficina Municipal de la Mujer.

Historia de éxito

En rótulos de cedro estudiantes plasman la historia de los centros educativos de Corquín, Copán 

Carolina Lisbeth Peña Pacheco, de 15 años, alumna del Centro de Educación Básica Miguel Paz Barahona.

Una innovadora iniciativa educativa fue puesta en marcha en el municipio de Corquín, Copán, con el apoyo de Save the Children, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia-UNICEF, y la Agencia de Cooperación Internacional de Corea-KOICA.

Docentes y alumnos del Centro de Educación Básica Miguel Paz Barahona dentro de sus habilidades para la vida realizan la elaboración de rótulos en madera de cedro con el fin de plasmar la historia de los centros educativos, a través del proyecto Espacios Educativos Seguros y Amigables, Reimaginando la Educación en Honduras.

La estudiante Carolina Lisbeth Peña Pacheco, de 15 años, del noveno grado, elaboró los letreros para narrar la historia de escuelas y colegios de la comunidad.

Esta asignación, fue para ella la oportunidad de ampliar sus conocimientos, en torno a la institución donde se ha formado durante el último año, asÌ como para conocer datos sobre el resto de las instituciones educativas de su municipio.

La niña Carolina, aludió que gracias al apoyo de Save the Children, UNICEF y KOICA logró obtener una de las herramientas principales para la escritura en madera el cautín, con el que escribió la historia de su amado centro educativo.

ìEl CEB Miguel Paz Barahona donó la madera, de un árbol que se había caído, fueron 150 pies de madera de cedro los que utilizamos, explicó la estudiante.

Unas 10 tablas fueron escritas por la niña, quien reveló que dedicó de 3 a 5 horas a la semana a esta tarea, también mencionó que a través de la observación y la práctica permitió manipular bien el cautín logrado que las letras quedaran perfectas y que gracias a los maestros aprendieron este gran arte; calificó la experiencia como maravillosa por que le dio la herramienta que genera una habilidad para la vida.

Historia de éxito

Yeimi Villeda, la Estudiantina nos ha dado la esperanza 

Yeimi Villeda

50 jóvenes de la Estudiantina del Centro de Educación Básica Las Américas, de San Jerónimo, Copán, aprendieron sobre el autocontrol, la disciplina y la confianza en sí mismos, entre otros beneficios. 

Junto a su violín Yeimi Marilin Villeda Fuentes, de 18 años, ha logrado desempeñarse durante las clases impartidas por el instructor de música apoyado por el proyecto de Fortalecimiento de Espacios Educativos, Seguros y Amigables, Reimaginando la Educación en Honduras que implementa Save the Children con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia-UNICEF y la Agencia de Cooperación Internacional de Corea-KOICA. 

“He logrado mi sueño de ser violinista e instructora de las nuevas integrantes, el profesor de música nos enseñó a ejecutar cada uno de los instrumentos de manera profesional, pero también nos ha brindado formación en diferentes temas como: prevención de violencia, derechos, liderazgo y habilidades para la vida”.

“El proyecto nos ha dado herramientas para hacer frente a diversas situaciones, estoy feliz de ser parte de la estudiantina. Nos gustaría que este proyecto continúe, queremos que nuevas generaciones aprovechen estos espacios. La estudiantina nos ha dado la esperanza para cambiar nuestra realidad”

“Cada uno de los compañeros siguen las prácticas en sus hogares, pues anhelan continuar con la agrupación”. Yeimi agradece a Save the Children, UNICEF y KOICA porque los apoyaron para su formación musical.

Historia de éxito

Andrea Roxana Mejía Pérez, se volvió aprendiz de la piscicultura, a través del proyecto de cultivo de tilapia roja de su centro escolar

Andrea Mejía, estudiante del Centro de Educación Básica Miguel Paz Barahona, de Corquín, Copán, Honduras.

El camino de aprendizaje inició con las enseñanzas teóricas, integradas por charlas y capacitaciones, que luego dieron paso a la formación práctica basada en el aprender haciendo.

La niña también se involucró junto a 19 alumnos en la compra y siembra de los alevines, además de conocer sobre los factores que favorecen o no a este tipo de cultivo.

“Participé también en las labores de aseo del estanque, alimentación de los peces, monitoreo de crecimiento y peso hasta que llegó el momento de la pesca y la preparación del delicioso pescado”, dijo la estudiante.

El proyecto en el que ha permanecido Andrea durante los últimos 10 meses estuvo estancado durante seis años por falta de recursos económicos.

La revitalización del exitoso proyecto se logró con el apoyo de UNICEF/KOIKA y Save the Children que aportaron el 60 por ciento de los recursos económicos para ejecutar la actual cosecha.

Aprendizaje para la vida

La laguna productiva en la que Andrea pudo experimentar la labor microempresarial, de biología, ingeniería y ecología, se encuentra cercana a sus salones de clases.

El conocimiento adquirido se alcanzó según la estudiante a través del proyecto Formando Emprendedores “Cultivo de Peces Tilapias”, mediante el cual han alcanzado la producción de más de 2 mil libras de pescado.

Parte de la producción se utiliza para la preparación de la merienda escolar y compra de insumos de bioseguridad para los estudiantes del centro educativo.

Lilian Reyes: “Sentí la capacitación como adaptada a mi vida”

Sus momentos de crisis y el aprendizaje sobre como abordarlos de manera apropiada fue lo que destacó Lilian Reynelda Reyes Hernández, docente de la Escuela Independencia, de San Miguelito, Intibucá, luego de recibir el taller en Primeros Auxilios Psicológicos.

La formación fue impartida a un grupo de docentes de los municipios de San Miguelito y Dolores, en el departamento de Intibucá, con apoyo de una psicóloga voluntaria bajo la coordinación de Save the Children con el apoyo financiero de UNICEF/KOIKA.

“Yo sentí que la capacitación había sido como adaptada a mi vida. Yo enfrenté un proceso de salud y también la muerte de mi mamá; momentos que me han dado un cambio muy fuerte en mi vida, pero que pude encontrar a través de la capacitación las herramientas para superarlos”, dijo Lilian.

También consideró que de la misma manera ahora puede apoyar a los alumnos y padres de familia de manera más adecuada y oportuna.

“A veces no sabemos que está pasando a su alrededor, pues hay estudiantes que están viviendo situaciones difíciles y lo mismo sus padres, pero contando ahora con el conocimiento vamos a poder abordarlos”.

De acuerdo con la maestra, a partir de ahora replicarán la formación durante las reuniones con los padres de familia.

“Este proceso de formación nos viene a fortalecer el aspecto personal de docentes, padres de familia y los alumnos. Me quedo agradecida y espero que sea constante”.

La jornada formativa se realizó en el marco del proyecto Fortalecimiento de Espacios Educativos Seguros y Amigables Reimaginando la Educación en Honduras, el cual fortalece las capacidades de docentes, madres, padres de familia, alumnas y alumnos.

Yessy Nataly: “Antes apoyaba a los jóvenes de manera empírica, pero ahora basado en conocimiento científico”.

Yessy Nataly Trejo Amaya, es una de las docentes del Centro de Educación Básica Francisco Morazán, de Yamaranguila, Intibucá. La educadora hasta hace unos días adoptaba un enfoque humano para cuidar y apoyar a los educandos que enfrentaban momentos de crisis, pero de manera empírica.

Pero todo cambió, hasta su actuar personal, con el taller en Primeros Auxilios Psicológicos que brindaron expertos de Save the Children con el apoyo de UNICEF/KOIKA.

“Aprender sobre el manejo adecuado de una persona que afronta una situación crítica, ha sido de mucha importancia para mí, en especial para atender a los estudiantes, en especial durante los últimos meses ya que con la llegada de la pandemia de la Covid-19 se pudo palpar un aumento de los problemas emocionales en especial con los niños y jóvenes”, dijo la maestra.

Y es que ayudar a las alumnas y alumnos a superar momentos de crisis ha sido parte de su desempeño, sin embargo, hasta en fecha reciente logró conocer sobre las herramientas adecuadas para restablecer el equilibrio emocional de una persona que enfrenta una situación difícil.

“Antes apoyaba a los jóvenes de manera empírica, pero ahora basado en conocimiento científico, mediante una serie de pasos, aconsejando al estudiante y abordando también al padre de familia”, agregó.

De acuerdo con la maestra para una buena intervención es importante prestar atención a la persona que enfrenta la crisis, escucharle de forma activa y con empatía, brindándole una ayuda práctica.

“Todas las personas en algún momento de nuestra vida hemos atravesado una crisis y pudimos reconocer que con ayuda de otras personas y de Dios se pueden atender cualquier problema”, expresó.

La dinámica con que se llevó a cabo el taller permitió a los participantes como Yessy a comprender conceptos sobre los tipos de crisis, signos y síntomas ante una crisis, y la importancia de los primeros auxilios psicológicos.

En la jornada en la que participó Yessy se involucraron más de 20 educadores en el marco del proyecto Fortalecimiento de Espacios Educativos Seguros y Amigables Reimaginando la Educación en Honduras.